Me pareció interesante escribir sobre este tema porque la salud metal es y debe ser para todas las personas igual de importante que la salud física. Estas dos tienen una conexión crucial, ya que la mente y el cuerpo están relacionados, y cuando uno empieza a tener problemas afecta al otro de manera negativa. Resaltando también que son bidireccionales.
La estabilidad emocional es un factor de la personalidad muy importante, demuestra la vulnerabilidad de una persona a padecer de ansiedad y depresión al encontrarse con adversidades de la vida y cuando no sabemos cómo manejar nuestra propia vida en general.
Estar emocionalmente estable produce bienestar en todos los aspectos y áreas de nuestra vida, nos permite desenvolvernos de forma positiva al realizar cualquier actividad diaria. Sabemos cómo controlar el estrés y otras emociones negativas y saber proyectarlas de forma positiva, de forma que sabemos llevar un mejor control en nuestra vida.
La estabilidad emocional nos brinda un enfoque realista, saber afrentar la realidad, nos da tranquilidad y confianza, también podemos mencionar la madurez emocional, nos da un enfoque en nuestra vida y poder planearla mejor.
Es claro que no
siempre nos sentiremos estables emocionalmente, pero es importante saber
manejar esas emociones. Aprender a tolerar el estrés de la vida y las
dificultades y problemas que esta nos presenta a diario.
- Optimista

- Buena relación social
- Buen humor
- Tranquilidad
- Confianza
- Seguridad
- No actúa por impulso
- Buena autoestima
La inestabilidad emocional afecta nuestra forma de pensar, de comportarnos y de socializar con otras personas.
Características de una persona emocionalmente inestable:
- Inmadurez
- Persona Impulsiva
- Preocupación
- Ansiedad
- Impaciente
- Inseguridad
Estas personas normalmente tratan de evadir la realidad o tienen miedo de ella, se encuentran en constantes problemas de ansiedad, problemas de insomnio, con fobias y muchas cosas más. Son personas que pueden rendirse con facilidad, y tienen actitudes inestables, las emociones negativas son muy frecuentes y pueden pasar mucho tiempo guardando resentimiento o sin superar sucesos negativos.
Estar emocionalmente inestable suele dificultarles la vida a las personas, ya que no pueden tomar decisiones, les cuesta adaptarse y resolver problemas. Pequeñas situaciones pueden parecerles grandes amenazas, y pequeños problemas de la vida pueden ser para ellos muy grandes o sin solución.
Especialmente en estos tiempos que hemos estado viviendo, cuando de un día a otro a todos nos dijeron que estábamos en medio de una pandemia y no podíamos salir de casa, y quedamos en cuarentena, pudimos sentirnos desesperados y preocupados. Esto pudo ser motivo de inestabilidad emocional, ya que todos teníamos una rutina, teníamos planes a futuro y cuando debimos cancelarlos y adaptarnos a nuevas normas no sabíamos hacerlo. Y si agregamos el encierro en casa, todo esto pudo ser abrumante para muchos. Es acá en donde entra la importancia de saber controlar y manejar nuestras emociones, la importancia de la inteligencia emocional, que me parece, va de la mano con todo esto.
La inteligencia emocional:
Esta no sólo nos ayuda a comprender nuestras emociones, sino también nos sirve para poder socializar y comprender comportamientos de otras personas.
La inteligencia emocional no sólo trata de estabilidad emocional sino también te permite darte cuenta de las emociones que posees cuando recién aparecen, transformarlas en cuanto a tu beneficio y buscar resultados positivos de esas emociones.
Podemos hablar también sobre 3 temas muy importantes:
Autoestima:
El autoestima es un
sentimiento y valor que nos damos a nosotros mismos y que cambia drásticamente
nuestra percepción de sí mismos, y puede ser de una forma positiva o negativa. Se
puede relacionar también con la autoimagen y la autoaceptación; la autoimagen es
la forma en que nos vemos; y la autoaceptación es reconocer nuestras virtudes, cualidades
y defectos.
El autoestima puede
disminuir o aumentar, esto dependerá de su estado emocional, sus problemas
familiares y sociales, y sobre todo por nuestra forma de criticarnos de manera
positiva o negativa.
Existen dos tipos
de autoestima; la autoestima baja y la autoestima alta. Las personas que
cuentan con autoestima alta tienen mucha confianza en sus cualidades y
capacidades. Y se siente con una muy buena estabilidad emocional. En cambio,
las personas con autoestima baja padecen de inseguridades y se sienten
insatisfechas. Normalmente la adolescencia es difícil para los jóvenes, sobre
todo con el tema de la autoestima, es una etapa de desarrollo y crecimiento
personal, y se le toma mucha importancia a las críticas que las demás personas
nos dan.
Ansiedad:
Es un sentimiento
de temor, preocupación, desesperación, inquietud o pánico. Suele ocurrir cuando
hay situaciones desconocidas o nuevas, que imponen desafíos o retos que la
persona no es capaz de controlar. Muchas veces da la sensación de que hay algún
peligro o amenaza. El estrés puede ser una forma de la ansiedad, también la
timidez de socializar, el pánico escénico, la preocupación y la tensión.
Así como la
ansiedad nos alerta y logra que estemos concentrados e intentemos hacer las
cosas bien, puede también perjudicarnos de gran manera, al sentirnos incapaces
de lograr cosas y nos impide seguir realizándolas o intentándolas.
Depresión:
La depresión es un trastorno
mental muy peligroso. Se caracteriza por la aparición de la tristeza, la falta
de autoestima, la falta de interés, falta de sueño o mucho sueño, puede causar
un sentimiento de culpa y trastornos alimenticios, falta de concentración y
cansancio continuo.
Este es un tema muy
delicado y se le debe prestar la atención necesaria, y se debe tratar con ayuda
profesional. Se puede perder el desempeño en todas las áreas de la vida y la
capacidad de afrontar la vida.

